viernes, 6 de enero de 2017

Déjame

Déjame en mis días de rareza,
en esos en los que me vuelvo seria.
Deja que me evada
a cualquier parte
o hacia la nada.
No te limites a observarme.
¡Vete! ¿No me oyes?
Te digo que te marches.
Deja de perder los minutos
en estos tristes días 
en los que me empeño, 
a pesar de tu insistencia,
en desaparecer por un tiempo.
No pierdas la alegría 
por quererte quedar
al lado de una niñita
a la que le cuesta hablar.
De nuevo te pido,
te pido que te vayas
pero recuerda regresar
cuando mi compañía sea grata.

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